jueves, 1 de abril de 2010

Estudios Biblicos No.- 2010

Estudios Biblicos - Tiempos Peligrosos
1.El Peligro de No Discernir
Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento, (10) para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo (Fil 1:9-10)

Uno de los males del cristianismo de este tiempo es precisamente la falta de discernimiento. Tal vez porque no se enseña a discernir y en otros sectores porque a algunos no les conviene enseñar a discernir. La falta de discernimiento nos impide arraigarnos en las verdades de la Biblia.

Se dice que uno de los valores de la democracia es la tolerancia. La democracia es el gobierno del pueblo. En este sistema, el pueblo dice qué se hará. En este marco, tolerancia es el respeto a las ideas, creencias y prácticas de los demás, que son diferentes a las nuestras.

La tolerancia es buena y quiero sobre todo enfatizar que nadie puede agredir físicamente a otro porque no le tolera; nadie tiene derecho a lastimar a otro por pensar o ser diferente.

Pero en lo que tiene que ver con el evangelio, la tolerancia no existe. El evangelio, en sí, es intolerante. No estoy hablando de las apariencias: si hemos de usar corbata o no. Cuando visito una iglesia para predicar, yo pregunto lo básico en cuanto al vestido, para mí este aspecto no es esencial pero me gusta adaptarme para no ofender a los hermanos. En esto y muchas otras áreas podemos negociar.

Con la comida: Pablo menciona que unos comen de todo; algunos hacen diferencia entre un día y otro. El que come, no juzgue al que no come… todo esto se puede negociar. En algunas iglesias me han pedido no orar en lenguas desde el púlpito, o no diga esto o aquello. Existen lugares donde no aplauden, iglesias con una alabanza muy solemne, ahí no me pondré a aplaudir ni a “emocionarme demasiado”.

Pero hay un límite. Hay aspectos que no podemos negociar (y aún en estas áreas no negociables, la agresión física no tiene cabida. Cuando están arrestando a Jesús y Pedro sacó la espada. Jesús reprendió a Pedro por su intolerancia y violencia física).

En cuanto a los aspectos no negociables, por ejemplo, está el ecumenismo. Este es el intento de unir a todas las religiones. “todos nos reunimos como hermanos, como hijos de Dios… unos le llaman Jehová, otros Jesús, otros Buda y otros Miranda”.

Ante esto, el cristianismo bíblico es intolerante. ¿Qué comunión tienen la luz con las tinieblas?. La Biblia establece claramente que solo hay un único Dios y que el único camino a la salvación es a través de Jesucristo.

Bush, tristemente, expresó hace poco que él ora a Dios y que es el mismo dios de los índus … NO, NO ES EL MISMO. Juan 14.6 dice que él es la verdad y la vida, el camino: esta es una verdad intolerante

El que tiene a Jesús, tiene al Padre – esta es otra verdad intolerante.

Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad (4) está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras (1Ti 6:3-4)

Esto es otro estipulado “intolerante”.

La constitución política es una carta magna en la que los artículos se acomodan de acuerdo a la cultura. La van “ajustando”, así por tanto, en el Distrito Federal ya permiten la unión entre lesbianas y homosexuales, igual que el aborto. Según ellos “para actualizarse y estar al nivel como en Estado Unidos y Europa”. (¿Si esto es estar a nivel?, ¿verdad?).

Sin embargo, la palabra de Dios no se actualiza, no se enmienda. Es la misma hoy y siempre. Jeremías 6:16 habla de volver a las sendas antiguas. A las que fueron, hoy son y serán.

La palabra de Dios no es “elástica” para acomodarla a nuestras ideas o cultura.

“El cielo y la tierra pasarán pero mis palabras no pasará” (Mat 24:35)

La Palabra no pasa de moda, no se envejece ni pierde eficacia. No perece, es incambiable en medio de los tiempos cambiantes, es innegociable, es imposible que Dios ceda a las ideas modernas de la cultura.

En diversas épocas de la historia, muchos cristianos han dado su vida por no negociar las escrituras. Palabra que defendieron hasta la muerte. Cuando le dijeron a Lutero que se retractara o le cortarían la cabeza, él se mantuvo en sus convicciones y dijo: “si tuviera 1.000 cabezas, 1.000 cabezas me dejaría cortar”.

A Policarpo también le ofrecieron “negociar” y perdonarle la vida si negaba a Jesús. El contestó: “80 años de mi vida Jesús ha sido bueno conmigo, no lo puedo negar ahora”.

Estebán murió luego de su primer sermón. No negoció su convicción de que Jesús sí era el Mesías.

En el libro de Hechos se nos relata de “los de Berea”:

Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. (Hec 17:11)

Ellos discernieron, buscaron, estudiaron para ver si era como Pablo les enseñaba.

Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento (Fil 1:9)

En ciencia: Conocimiento exacto, conocimiento total. En este caso, conocimiento exacto y total de la palabra de Dios.

Y en todo conocimiento: en el original se refiere a discernimiento. Pablo ora para que el amor abunde con conocimiento y discernimiento, que supieran distinguir entre lo bueno y lo malo. No oró por más dinero ni riquezas.
Continuara........................

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